Reflexión de Marzo
Muchas veces, cuando ves el camino claro, avanzas con seguridad, pero incluso así te la puedes pegar. Así me pasó una vez en el laberinto de cristales de una parque de atracciones, vi el camino claro: “es por aquí”, y claro, de camino, me topé con el cristal, hinchándome algo más que las narices. Moraleja: Los bollos son buenos para la vista, no las zanahorias.