Retomamos el blog que ya era hora. El verano fue provechoso, se van cumpliendo retos, afortunadamente gané los dos concursos a los que me presenté: Comediantes 2009 y Ciudad de Tharsis, y actué en la mítica sala madrileña Galileo Galilei. He aquí una foto con mi cara de café ya famosa. Fijaros bien y la veréis,… ya lo sé, diréis que no tengo cara café, que tengo cara cansao,… yo no estoy cansado, estoy “molido”.
Y ahora a por el otoño, la época en la que los árboles se vuelven torpes, …se les cae todo, y lo malo no es eso, sino el poco civismo que demuestran. A ver, arbolito, ya que se te caen las hojas, recógelas y mételas en el contenedor de papel, pues no, el árbol se queda inmóvil con las ramas extendidas que parece que dice, “yo no ha hecho”.
Alguno como el sauce se arrepiente y se pone a llorar: “bueno, venga sauce, no pasa nada, tronco”.
La Chocita del Loro. Si bien no es la primera vez que actúo allí, ésta tiene un sabor especial, porque espero que sea la primera de una larga serie de actuaciones en tal escenario con tanto glamour monologuero.