- ¿Qué pasa colega?
- Pues posiblemente la uva
- ¿Como que la uva?
- Sí hombre, la uva “pasa”.
- Quillo, no vaya a empezar que paso de entrevistarte, ¿eh?.
- Tú mismo.
- Tienes razón, yo mismo,… po venga vale, de la entrevista, paso.
- Po yo paso y paso, o sea pasodoble.
- Ya vale ¿no?, que así no vamos a ninguna parte.
- Es que “estamo sentao”, donde vamos a ir así.
- Tiene razón, no había caído.
- Claro como te va a caer, si está “sentao”.
- No, si el que me va a caer, mal en este caso, eres tú, como siga así.
- Como siga ¿cómo?, ¿así sentao?
- Quillo, ya vale, que es que no hay manera. Todavía no te he preguntado nada y se nos acaba el tiempo.
- Sí, es una pena pero el tiempo pasa.
- Como la uva.
- Mira por dónde hoy he aprendido que la uva y el tiempo son lo mismo.
- Ahora entiendo por qué celebramos con uvas el cambio de año.
– ¿Pues sabes qué? que me voy a comprar un racimito de uvas
- ¿Para qué?
- ¿Para qué va a ser?, para pasar el tiempo.